Manifiesto

Santiago, 28 de julio del 2017. Sindicato de Trabajadores de Correos de Chile.

Desde su nacimiento en 1987, el Partido Por la Democracia desarrolló en su interior ideas ligadas a la socialdemocracia, junto con otras corrientes de pensamiento como el feminismo, indigenismo, ecologismo, incluso el humanismo cristiano y el liberalismo han tenido una cabida en nuestro partido. Pero la formación de corrientes de pensamiento político claramente definidas y estructuradas ha sido una tarea compleja e inconclusa.
Un cierto temor a reproducir la dinámica de facciones tan propio de los partidos de izquierda, llevó al PPD a luchar contra la formación de corrientes estructuradas que atentaran contra la unidad. Sin embargo, como sucede con muchos partidos políticos, el debate de ideas fue remplazado por los personalismos y las luchas intestinas por el control de los aparatos y los puestos en el Estado. La flexibilidad ideológica del PPD, que fuese una ventaja en la Transición a la Democracia como una garantía para un diálogo transversal, se transformó en un problema a la hora de enfrentar desafíos para construir un proyecto coherente e integrador de mediano y largo plazo.
En gran medida, el PPD es un partido heredero del proceso de renovación socialista, un partido que cumplió el rol de reunir a las fuerzas socialistas democráticas y al movimiento ciudadano, que en toda su diversidad luchó por la democracia. Hoy es hora de rescatar esta herencia y darle forma y estructura en una corriente política que desarrolle seriamente las ideas contemporáneas del socialismo democrático.
La socialdemocracia constituye un fenómeno político mundial, que se consolida primero en Europa y que extiende su influencia y crea una identidad propia en América Latina, con tradiciones de luchas sociales muy diversas, pero unidas por la alianza entre los trabajadores y los nuevos movimientos sociales. Hoy, la socialdemocracia está estrechamente ligada al ecologismo y al feminismo, ampliando sus márgenes de acción más tradicionales.
Igualmente, asumimos que las fuerzas políticas socialdemócratas, fueron tantas veces cómplices de las barbaridades del neoliberalismo, por un deseo de mantener el poder. Esto ha provocado que muchos partidos de la órbita se encuentren hoy en profundas crisis de credibilidad y sean otros movimientos los que hayan recogido las banderas de la socialdemocracia, logrando presentarse como alternativas nuevas y viables electoralmente.
En consecuencia, es urgente que en el Partido Por la Democracia, hoy se levante una alternativa que recupere, enriquezca y desarrolle desde nuestra propia realidad las ideas socialdemócratas, que han traído progreso en tantos lugares del mundo y ciertamente en Chile. La igualdad de derechos de todos los ciudadanos, la construcción de un Estado de Bienestar eficaz y la superación del capitalismo neoliberal por un sistema de producción que asegure la sobrevivencia de nuestra especie en armonía con el resto del planeta, son banderas de lucha que no podemos abandonar jamás. La socialdemocracia implica a fin de cuentas, un nuevo régimen político.
Estamos conscientes que las ideas de la socialdemocracia se encuentran también más allá del PPD, no son patrimonio exclusivo de ningún partido. Estas ideas están presentes en otros partidos políticos y movimientos dentro y fuera de la Nueva Mayoría. Es con estos sectores que debemos buscar alianzas y estrechar lazos para la construcción de un movimiento transpartidario, que sea fuerte y durable más allá de los liderazgos individuales y generacionales.
Desde nuestro lugar en el PPD, queremos contribuir a aquello y trabajar por avanzar en las reformas que tanto ha costado consolidar, dado al conservadurismo y a los intereses mezquinos de minorías políticas y económicas, que no representan el interés general de los chilenos. Hoy más que nunca, la sociedad nos demanda desmercantilizar el acceso a la salud, la educación, las pensiones y asegurar normas que protejan el empleo y den seguridad a los trabajadores frente a los ciclos económicos. Igualmente debemos pensar con urgencia un tránsito hacia un nuevo modelo de producción ecológico, descentralizado y sobre la base de una revolución tecnológica. Es nuestro deber asegurar el acceso al agua como un derecho, resguardando el equilibrio de los ecosistemas, y transformado la cultura de la vida en las ciudades y en el campo.
Necesitamos un plan de acción y manos para trabajar con las herramientas de la democracia que tanto costó conquistar. Es nuestro deber trabajar por profundizar la democracia en Chile y construir entre todos una nueva Constitución Política, que termine definitivamente con el pasado autoritario y señale un nuevo rumbo que represente a todos los chilenos y a los pueblos indígenas.
Sin sectarismos, sin segregación y sin prejuicios del pasado, queremos construir desde el PPD a la solidez de estas ideas, unidos en un Frente Socialdemócrata, que busque la unidad en la acción de quienes se sientan representados por estas ideas, dentro y fuera de nuestro partido.